Más de 120 calabazas cacahuete ya se han puesto el disfraz. La imaginación de los participantes nos tiene fascinados: vampiros de capa impecable, zombis despeinados, brujas de sombrero torcido, momias de vendas perfectas y algún Frankie que da más risa que miedo llegan cada día a nuestro concurso “Elige tu monstruo y decora tu calabaza”, y la cifra no deja de crecer.
Y tú todavía estás a tiempo de unirte. Solo tienes que elegir tu personaje (Vampiro, Zombie, Bruja, Momia, Frankie o Libre), decorar tu calabaza cacahuete y subir la foto en nuestra web antes del 1 de noviembre. Con ello podrás optar a un viaje a Parque Warner Madrid, una Nintendo Switch 2 o una tablet. Eso sí, hay una regla de oro: no cortes la piel, así después podrás cocinarla, siguiendo alguna de nuestras recetas.
Con tantas calabazas protagonizando Halloween, hay una pregunta que casi nadie se hace, y hoy queremos plantearte: ¿siempre fue así?
¿Siempre han sido las calabazas las protagonistas de Halloween?
Hoy nos parece de lo más normal asociar Halloween con una calabaza decorada, pero la historia empezó con otro protagonista: el nabo.
Halloween tiene sus raíces en Irlanda, en una antigua fiesta celta llamada Samhain, que marcaba el final de la cosecha y la entrada en la mitad oscura del año. Según la tradición, en esas noches los límites entre el mundo de los vivos y el de los espíritus se difuminaban. Para protegerse, se tallaban hortalizas de raíz, sobre todo nabos y remolachas, y se les ponía una luz dentro.
A esa costumbre se asocia la leyenda de Jack el Tacaño, que según el relato popular vagaba con un tizón dentro de un nabo hueco a modo de linterna. De ahí viene el nombre Jack-o’-lantern, que hoy se sigue usando en inglés para las calabazas talladas.
¿Y cómo pasamos de los nabos a las calabazas?
Con la emigración irlandesa a Estados Unidos, sobre todo en el siglo XIX. Allí se encontraron con la calabaza, mucho más grande, más fácil de vaciar y abundante en otoño. Y se quedó. Con el tiempo, la calabaza se convirtió en el símbolo universal de Halloween y regresó a Europa con ese papel.
Así que ya lo sabes: cuando decoras tu calabaza, sigues una tradición de siglos. Solo que ahora, en lugar de un nabo, tienes un ingrediente delicioso, versátil y de aquí.
Tip Klabaza: decora tu calabaza sin cortar la piel y, cuando pase Halloween, conviértela en crema, bizcocho o en unas escobas de bruja de calabaza y chocolate, perfectas para cocinar con los más pequeños.
Tu calabaza puede ser la próxima protagonista
Elige tu monstruo, decora tu calabaza y súbela aquí antes del 1 de noviembre. Los ganadores se darán a conocer el 9 de noviembre. Y si ya has participado, cuéntanos en Instagram @loveklabaza qué monstruo has elegido.
¿Calabaza o nabo? Nosotros lo tenemos claro, pero lo importante es que te diviertas.
