La calabaza, una joya gastronómica de alto valor nutricional

Una hortaliza tan deliciosa como completa, apta para todas las dietas

Si en otras ocasiones hablábamos de los múltiples beneficios que conlleva el consumo de la calabaza e incluso de sus semillas, esta vez vamos a conocer a fondo sus valores nutricionales, para que te animes aún más a incluirla en tus menús. 

Aunque podamos encontrar diferentes valores dependiendo de la variedad de calabaza que vayamos a consumir, estos son muy parecidos. Por ello hablaremos de valores medios por cada 100 gramos de calabaza cruda, sin procesar.

¿Sabías que cerca del 90% de la calabaza se compone de agua?

 Esto la hace un alimento muy bajo en calorías: 100 gramos de calabaza aportan tan solo 32 kcal. Además, aunque contenga carbohidratos, que pueden variar dependiendo del dulzor del fruto, oscilan siempre entre los 4 y los 8 gramos, un aporte muy bajo. La calabaza es una excelente fuente de fibra y esto la hace muy saciante. Si además te contamos que es baja en azúcares y en grasas, podemos concluir en que se trata de un alimento perfectamente válido e indicado para cuidar tu figura. 

Es más, este no es su único punto fuerte. Y es que la calabaza contiene nutrientes, vitaminas y minerales muy beneficiosos para nuestro organismo, además de unas excelentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Entre los minerales que contiene la calabaza, destaca la presencia del potasio, siendo el aporte de este de 450 mg por cada 100 gramos de producto. Recordemos que el potasio es esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso, los músculos y tejidos, así como para el mantenimiento de la tensión arterial normal.

Otra propiedad destacable de este fruto es que es rico en numerosas vitaminas, entre las que sobresalen la A y la C.

La calabaza posee 707 mcg de vitamina A por cada 100 gramos de producto y 12 mg de vitamina C. Al ser rica en vitamina A, procedente de su alto contenido en betacarotenos, contribuye al metabolismo normal del hierro, al mantenimiento de las mucosas, la piel y la visión, el funcionamiento normal del sistema inmunitario y el proceso de diferenciación celular. Igualmente, que sea una fuente de vitamina C nos va a ayudar a la formación de colágeno, encargado del funcionamiento de los vasos sanguíneos, huesos, cartílagos, encías, dientes…, al metabolismo de la energía, la protección de las células frente al daño oxidativo, la disminución del cansancio y la fatiga y a una la absorción del hierro, entre otras muchas ventajas.

Ya sea porque estás buscando un alimento compatible con controlar tu peso o porque has decidido incorporar la calabaza a tu dieta por sus múltiples beneficios para la salud, te animamos a probarla porque además, ¡está deliciosa!