La calabaza, tu aliada ‘beauty’ del otoño

La calabaza ha dejado de ser un mero elemento decorativo para Halloween y se ha ganado un hueco en nuestra despensa y en nuestros platos por sus innumerables beneficios para la salud, su delicioso sabor y sus amplias posibilidades para incorporarla casi a cualquier menú. Pero ¿alguna vez habías pensado en la calabaza como ingrediente en tu rutina de belleza?

¡Pues sí! Atento/a, porque la calabaza puede ser tu nueva aliada ‘beauty’. Si aún no te has enterado de las cualidades de este fruto a nivel de cosmética, te lo contamos y te damos unas recetas que puedes preparar en casa.

Los carotenos y betacarotenos presentes en algunos vegetales y hortalizas actúan como precursores de la vitamina A. Es el caso de la calabaza, con un alto contenido en betacarotenos, es fuente de vitamina A, que ha demostrado ofrecer múltiples beneficios principalmente para nuestra piel.  Cuando esta penetra en la piel, se convierte en ácido retinoico, responsable de la producción de colágeno y elastina y la regeneración de las células. Una dosis saludable de este compuesto ayudará a prevenir las arrugas y líneas de expresión, mejorar el tono o las manchas, favorecer la cicatrización, ayudar en procesos de acné y mantener la piel tersa, fresca y húmeda.

Del mismo modo, también aporta cantidades significativas de vitamina C, que se ha convertido en la gran popular en el mundo de la cosmética por sus propiedades antienvejecimiento. La vitamina C posee un gran efecto antioxidante, indicado para frenar el daño solar y los radicales libres que generan daño oxidativo o envejecimiento prematuro de nuestra piel. Además, su acción exfoliante ayuda a eliminar manchas solares y lucir un rostro más luminoso y uniforme. Estas vitaminas junto al aporte de potasio y zinc también contribuyen a la circulación del cuero cabelludo y a estimular el crecimiento del pelo. 

Y si ya estás pensando en hacer un día de ‘selfcare’ patrocinado por la calabaza, te animamos a probar estas recetas caseras, que además son súper fáciles de preparar:

  • Mascarilla facial. Necesitas un trozo grande de calabaza, una cucharada de miel y cuatro cucharadas de leche. Si quieres que sea extra hidratante, también puedes añadir una cucharadita de aceite de oliva o de almendras. Corta y pela un trozo de calabaza (si no está lo suficientemente madura, procede a hervirla unos minutos para poder obtener una textura de puré). Cuando lo tengas, añade el resto de los ingredientes y mézclalo todo. Aplica la mascarilla sobre el rostro limpio evitando el contorno de los ojos. Deja actuar por unos 15 minutos y retírala con ayuda de una toalla húmeda.
  • Mascarilla para el pelo. Vas a necesitar una taza aproximadamente de calabaza hervida y triturada y un yogur natural. Mezcla ambos ingredientes y aplícalo por todo el pelo. Deja actuar la mascarilla durante unos 20 o 30 minutos y posteriormente lava el pelo con normalidad.
  • Exfoliante corporal. Los ingredientes de este maravilloso exfoliante son una taza de calabaza hervida y triturada, una taza de azúcar moreno, una cucharada de nuez moscada y otra de canela. Tritura todo muy bien y aplícalo exfoliando el cuerpo cuando vayas a ducharte, insistiendo en las zonas de espalda, escote, talones y codos. ¿A que huele genial?