En el corazón de la calabaza: propiedades y beneficios de sus pipas

Descubre todo lo que aportan estas pequeñas semillas

La calabaza es un alimento excepcional. Con un alto valor nutricional y sin aportar apenas calorías, su consumo aporta innumerables beneficios para nuestra salud. Pero eso no es todo. Y es que si hay algo que destaca de la calabaza es su versatilidad en cuanto a posibilidades culinarias se refiere: en cremas, sopas, hervida, asada, en puré, como guarnición o relleno… La calabaza puede ser incluida de muchas y muy diferentes formas en nuestra dieta.

Pero ¿sabías las extraordinarias propiedades de las semillas que esconde en su interior?

Si eres de los que no les gusta desperdiciar nada, te contamos todo lo bueno de las pipas de calabaza para que desecharlas no esté entre tus planes a partir de ahora. 

Las pipas de calabaza son ricas en ácidos grasos como el Omega 3, necesarios y beneficiosos para el buen funcionamiento del corazón y el cerebro. También suponen una excelente fuente de vitaminas, antioxidantes y minerales: en estas semillas encontramos vitaminas A, B, C, D, E y K y minerales tan importantes para nuestro organismo como el potasio, magnesio, calcio, fósforo o zinc, entre otros. El mineral más destacado de entre estos por su nivel de aporte es el potasio, fundamental para el funcionamiento de las células y los tejidos, así como un correcto desarrollo y mantenimiento del corazón.

Asimismo, el magnesio es vital para la producción de energía y el cuidado de nuestros músculos y articulaciones, y el calcio es esencial para mantener los huesos y prevenir enfermedades como la osteoporosis. 

Las semillas que obtenemos de la calabaza también son ricas en un componente que te va a sorprender: el triptófano. El triptófano es un aminoácido esencial, lo que quiere decir que no puede ser producido naturalmente por nuestro organismo y debemos incluirlo a través de los alimentos. Es tan importante puesto que actúa como precursor de la serotonina, la conocida como hormona de la felicidad y la melatonina, la hormona del sueño. Por estas razones, el triptófano nos ayuda a mejorar el estado de ánimo y combatir el estrés o la ansiedad, así como a regular nuestro sueño y que descansemos mejor.

Si ya estás pensando en cómo puedes incluirlas en tu dieta te damos unos consejos: puedes comerlas solas, a modo de snack, o incluirlas en cualquier receta (pan casero, yogur con frutas, ensaladas…) para un toque crujiente y un excelente aporte nutritivo extra.